La apraxia del habla es un desorden neurológico que afecta a la planificación y producción del habla.
Se refiere a la dificultad en la habilidad para organizar o planificar intencionalmente la secuencia de movimientos necesarios para producir sonidos del habla y/o su secuenciación de sílabas o palabras.
La manifestación más clara del problema se refleja en la inconsistencia para producir sonidos o palabras intencionalmente.
No existe debilidad, incoordinación o parálisis en la musculatura del habla como es el caso de la disartria.
Generalmente tampoco existen dificultades con el control de movimientos motores no verbales como toser, masticar, tragar, etc.; Salvo que también exista una apraxia oral u orofacial.
Características observadas a lo largo del desarrollo
- El desarrollo vocálico es pobre en variedad de sonidos. En ocasiones el desarrollo vocálico temprano es normal pero los problemas comienzan cuando deben combinar estas consonantes y vocales para producir palabras. En algunos casos incluso parece que el grito o la risa podrían ser inusuales o anómalos.
- Generalmente usan gestos no-verbales de manera adecuada los cuales acompañan de sonidos guturales y/o no vocálicos. Recurre con frecuencia al empleo de actos comunicativos no-verbales en sustitución del habla.
- Se observa una discrepancia entre los sonidos que el niño puede producir de forma aislada y los que produce en combinaciones silábicas o en palabras.
- Puede ser frecuente la omisión de consonantes o de sílabas al expresar sílabas o bien la adición de fonemas o sílabas en una palabra, también observamos sustituciones de fonemas sonoros por sordos y cambios de vocal.
- Hay inconsistencia en la producción de sonidos y palabras. Varía el patrón de producción de determinados sonidos e inestabilidad en los modos de producción de las palabras. Puede pasar que unas veces dicen pato, otras tato y otras kato, e incluso taka o tapa.
- Se pueden olvidar o “perder” temporalmente algunos sonidos o palabras previamente utilizados. También es común que las familias informen de la producción inesperada de un sonido, secuencia de sonidos o palabra nueva que luego no vuelve a repetirse.
- Habla de manera imprevisible o variable dependiendo de contextos. En ocasiones, especialmente en contextos o situaciones nuevas, niños que ya emplean palabras claras e incluso oraciones simples vuelven al uso de la jerga y/o a un lenguaje ininteligible.
- Hay mayor frecuencia de error en las palabras largas y/o cuando la longitud de la oración aumenta.
- Existe dificultad en la imitación de sonidos o de palabras y frases. Lentitud en la imitación de cadenas silábicas. Escasa o nula mejora en tareas de repetición-imitación.
- El problema no puede explicarse por problemas estructurales o neurológicos conocidos.
- Asimismo observamos alteraciones o dificultades en los aspectos suprasegmentales (prosodia) del habla: tono, velocidad, acento, entonación, intensidad, calidad vocal (suave-ronco) y/o cambios frecuentes en la prosodia de las palabras.
- En ocasiones se observan posturas inusuales de la lengua y/o labios u otros órganos buco-oro-faciales al intentar producir un sonido o una secuencia silábica.
- Se puede observar cierta dificultad en la habilidad para realizar movimientos orales por imitación o demanda.
- Se observan problemas asociados como lo puede ser: voz nasal; problemas funcionales del paladar; dificultades o inmadurez en movimientos oral-motores, dificultades de comprensión.
- En la terapia de lenguaje y habla el progreso es lento.
- El CI no verbal es superior al CI verbal
- En ocasiones puede observarse retraso o dificultades de coordinación motora.
- Es probable que haya posibles problemas de alimentación durante la infancia (dificultades para masticar o para pasar de consistencias de comida).
Orientaciones sobre la Intervención en terapia de lenguaje
La intervención generalmente incluye tener en cuenta los siguientes principios:
- Terapia individual e intensiva (4-5 sesiones semanales)
- Práctica intensiva y repetitiva. Es necesario realizar múltiples ensayos o repeticiones de los objetivos programados.
Generalmente se aconseja comenzar trabajando la imitación-producción de combinaciones de sonidos en la forma C+V (consonante + vocal) o V+C (vocal + consonante)
- Enfatizar en que se puedan automatizar patrones motores del habla. Reforzar conciencia kinestésica y los movimientos secuenciados. Ayudar al paciente en la colocación de la apropiada posición de los órganos que intervienen en la articulación (labios, lengua, dientes, etc.) para producir el sonido o sonidos correctamente.
- Usar señales visuales, auditivas, táctiles y físicas de forma combinada para darle la máxima retroalimentación acerca de la producción del sonido o sonidos objetivo.
En niveles iniciales de tratamiento generalmente se combina varios tipos de ayuda visuales: forma de la boca + gesto manual o signo + símbolo pictográfico o grafía. Las ayudas visuales en forma de símbolos pictográficos o grafía de los fonemas, así como los sistemas de signos, no deben de abandonarse una vez que el niño ya imita y produce el sonido, sonidos o palabra objetivo; pueden utilizarse como sistemas alternativos o como sistemas de apoyo que estén siempre a la disposición del niño y en lugar fácilmente accesible para que él lo emplee siempre que quiera.
- Favorecer la imitación indirecta insertada en juegos y canciones. Propicie las rutinas verbales (cuentos favoritos para leer y releer, rimas o trocitos de canciones para cantar juntos; palabras, frases u oraciones usadas en rutinas familiares; saludos).
- Emplear procedimientos de aproximación sucesiva a las metas de la intervención (aproximación sucesiva a la palabra que se busque producir)
- Minimizar los errores y tratar de dar la máxima retroalimentación positiva.
- Favorecer el uso de sistema de comunicación total (gestos, signos, imágenes o pictogramas, lenguaje escrito).
Si tienes dudas o inquietudes, no dudes en buscar el asesoramiento de un profesional de la salud especializado en Aprendizaje
Referencias bibliográficas:
Fragmentos extraídos del artículo de María Gortazar Díaz (Psicóloga del Servicio de Atención Temprana del Ayuntamiento de Lebrija, España)